17/2/13

Se escribe por encargo


     Estaba recorriendo el sur de Francia con una mochila, fingiendo que no tenía que volver a España en algún momento, intentando desconectar hasta del castellano, pasando con gusto un frío de mil hostias, sin ordenador, sin internet, sin leer la prensa y con tuiter desinstalado del móvil para no mirar ni cuando pillara wifi por casualidad... cuando de repente, en una cafetería de piedra de un pueblo perdido junto a una abadía impronunciable, suena mi teléfono y recibo un guasap (¿es que no hay rincón en el puto mundo donde no haya wifi?) de mi amiga @barribinomia.

Ella - ¿Has muerto?
Yo   - Aún no.
Ella - Disfruta en Francia.
Yo   - Gracias.
Ella - Ah, y escribe una carta de amor. Es para una cosa.
Yo   - (¿PERDONA? SÍ, HOMBRE, ¿ESTAMOS LOCOS?) Vale.
Ella - Un beso.
Yo   - Otro.

Ya en España, me entero de que era para esto.

(Escribir en un blog en pleno 2013 es de gente que no).