22/5/12

Me gusta cuando callas, en serio

Hoy Esperanza Aguirre ha dicho esto:

 

Al decir lo de “un país serio” no se ha puesto ni colorada. Es que soy muy fan.

Habla sentando cátedra, soberbia, dueña de la verdad absoluta. Habla ella de cómo tenemos que comportarnos nosotros, cuando no han pasado ni 72 horas desde que dejó caer que nos había mentido con los datos del déficit. Qué crack.

Aun así, nosotros nos creemos más listos y la tenemos a ella como a Lina Morgan* en “La tonta del bote”... pues, de momento, la tonta del bote ha conseguido que dejemos de hablar del engaño del déficit. Qué listos somos.

Quitando este detalle de jugar al despiste, que es muy típico de políticos españoles -para eso este es el país de la picaresca-, Aguirre lleva razón en una cosa: Si hay equipos que no quieren jugar este campeonato, que no lo jueguen.

Lo vergonzoso de este partido no es que lo suspendan si pitan durante el himno, la vergüenza es que se celebre, que sus aficiones paguen por entrar a ver cómo la juegan y celebren la victoria sin estar de acuerdo con lo que representa. Es un “Estoy aquí pero a desgana”, “He venido pero de mal rollo”. Sí, ya.

Porque Aguirre dice que "sus aficiones no son antiespañolas" pero no se lo ha creído ni ella. Las pitadas de las aficiones del Athletic y el Barça en la Copa del Rey son un clásico, lo que pasa que esta señora tiene huevos sólo para según qué declaraciones y no se atrevería nunca a decir lo que piensa, es decir: "Estas aficiones son antipatriotas, antiespañolas y proetarras, y el mundo sería un sitio mejor si el Calderón explota misteriosa y casualmente el viernes a las 20'30".

Por eso, el estadio del Calderón lleno de españoles que pitarán y silbarán contra la figura de la monarquía pero habiendo pagado por estar allí para poder celebrar si su equipo gana aquello que repudian es una estampa sinsentido, sólo comparable a los millones de curritos haciendo fila para votar al PP el 20N.

Somos un despropósito de país visible en cada pequeño detalle, en cada cimiento social. Y todavía nos preguntamos por qué nos va mal...


*Único documento gráfico que he encontrado
 que prueba que no son la misma persona.
Aun así... no sé yo.