Según me dijeron, es lo mismo que te guste, por ejemplo, el cine de Woody Allen. Yo debo ser una puta sosa, porque al salir del cine después de ver Match Point no cogí el coche para dar vueltas alrededor de Cibeles a pitar y cortar el tráfico. Y eso que Match Point no es para menos.
Igual sí, soy una demagoga por echarles en cara que salieran a la calle a gritos el sábado y nadie lo hiciera en días anteriores para quejarse de la saña con la que nos están jodiendo los derechos. O por recordarles que cuando fueron ellos los que salieron el 15M, sus ídolos pasaron siquiera de posicionarse (aun siendo preguntados en algunos casos directamente), y sólo Pau Gasol se mojó. Que por cierto, madre mía la que le cayó.
Habla una que no se ha perdido un clásico desde que Koeman jugaba en el Barça, y que ha gritado y sufrido como la que más. Pero el tiempo pasa y en mi opinión deberíamos enmarcar las cosas en su correspondiente contexto histórico.
Me sigue gustando el fútbol, pero eso no me impide tomar perspectiva y ordenar prioridades de manera coherente. Y a lo mejor, además de demagoga, estoy hastiada ya de ver cómo la gente no se altera ya por nada que no sean victorias deportivas.
No me extraña en absoluto que todos los recortes sufridos en el Ministerio de Educación, Cultura y Deportes hayan recaído sobre Educación y Cultura. Que no nos toquen los deportes, ¿eh?... que no nos toquen el circo.
Y os dejo además un dibu, bonus para tuiteros.
Cuadro de PGE 2012.


