27/3/11

Comadres

Quien me conoce bien sabe que soy despistada hasta límites insospechados. He llegado a ponerme dos bragas al vestirme, a llegar al trabajo con un vestido del revés y al revés, ir a hacer un recado al centro comercial y salir con bolsas de todas las tiendas menos de la que debía, mandar las llaves de mi padre por correo a casa de mis padres porque me las traje a Madrid sin darme cuenta y comprobar horrorizada al rato que las que he mandado son las mías y que estoy intentando abrir la puerta de mi casa de Madrid con las llaves de mi padre, hacer dos maletas para un viaje y dejarme olvidada una, ir a Nueva York y no llevar bragas... en fin, un regalo del señor.



         Yo creía que era la persona más despistada del mundo, que las cosas más raras me pasaban a mí y que mi superpoder para atraer gilipollas era el más ilimitado de la galaxia. Hasta que la conocí y comprobé que ella me hacía sombra.



         Vivíamos las dos en la misma ciudad diminuta desde siempre, estudiábamos en el mismo ala del mismo instituto y durante años compartimos hasta barrio. Sin embargo... no nos conocimos hasta que un día coincidimos en la cola del médico. Era como si la viera por primera vez, no me sonaba de nada. Pero es que yo a ella tampoco. (Otra prueba de que la observación tampoco es lo nuestro).


Allí empezamos a hablar con un "qué calor" y salimos una hora más tarde, camino de su casa, porque me invitaba a almorzar. Desde ese día, no nos hemos separado.



         En plena edad del pavo (los 90 fueron unos años turbios), decidimos muy solemnemente que nosotras no éramos simplemente amigas, éramos más. Y no interpretéis nada lésbico, que os conozco. Queríamos darnos a entender (no sé si por efecto de alguna droga , no lo recuerdo ni ella tampoco porque la memoria tampoco es lo nuestro) que nuestra amistad era más que una simple amistad de "las mejores amigas".

Así que pensamos que podríamos autodenominarnos "comadres". Seh. Así éramos.

         ¿Cuál era el problema? Que obviamente ninguna era madre.  Para ser comadre, tienes que ser la madrina de la hija de la otra, aquí no había tutía; y no íbamos a preñarnos sólo para darle sentido a nuestra unión, para tanto no nos daba el delirio.

- Seré la madrina de tu perro! - le dije un día, asumiendo la responsabilidad que ello conllevaba.
- Qué buena idea!...pero tú no tienes... (por aquél entonces mi perro no era ni concepto).
- ¿Quieres ser la madrina de mi hermana?-  le ofrecí.
- Tú eres tonta y en tu casa no lo saben, ¿no?... - ella siempre fue una persona con mucho tacto.

Mi comadre siempre ha tenido una imaginación acojonante, pero el día que se presentó en mi casa con esto y dijo completamente en serio;

- Te regalo este pez para que me hagas su madrina.-

Le llamé Madremía







Dije; “Yo a esta chavala la tendría que haber encontrado antes... Es igual de absurda que yo”.





Ya nadie podía rebatirnos que no éramos comadres de verdad. Que estábamos fatal, sí. Pero bueno, eso nos daba igual.



Lo chungo fue después, cuando crecimos un poco más y coincidimos trabajando para la misma empresa. La gente nos preguntaba por qué nos llamábamos la una a la otra "comadre", si ninguna tenía hijos. Imaginad las caras que nos ponían de: "no doy crédito a tanta tontería junta", cuando le contestábamos. Pero después de tanto tiempo no podíamos llamarnos de otra manera, nos salía solo.



En todos estos años hemos vivido mil historias de mear y no echar gota, de reír, de llorar, de reñir, de viajar...



Es mi mejor amiga, siempre lo ha sido. Pero nunca jamás la he nombrado en este blog. He nombrado a casi todas mis amigas, pero nunca a ella. Hasta las mil historias que compartimos (las tengo almacenadas en mi RAM del selebro) me las he guardado, porque salía ella. El verdadero motivo es que no era capaz de hablar de ella aquí sin contarle de la existencia de este blog. Lo veía "alta traición". De hecho, durante todo este tiempo, me he sentido culpable por mantener en secreto este rincón, y además era un coñazo ocultar muchas de las cosas que me han pasado por escribir aquí. Como salir en "SLQH", conocer a gente, aquella vez que aquel loco me veía por la calle y luego venía a comentar lo que llevaba puesto, etc... con tal de que el anonimato quedara intacto. Me han pasado cosas buenas y malas, feas y bonitas, pero seguía quedando en la parcela de mi intimidad. 


Decírselo no hubiera sido tan traumático, a ella le gusta todo lo que escribo siempre en mi otro blog, y la pobre mía siempre ha creído que yo tengo un talento especial para escribir. Lo cree tanto, que como sabe que yo soy muy perra, ella misma se encarga de buscar concursos, decirme cuántas páginas he de escribir y de qué temática. De lo demás se encarga ella. Vamos al 80-20 de los beneficios. ¿Qué os parece la colega? Porque yo flipo con su capacidad para los negocios, ésta le vende hielo a los esquimales.



Mantener el blog en secreto era muy fácil porque vivimos en distintas ciudades desde hace unos años. Aunque eso no me hacía sentir menos culpable. Sobre todo cuando estas Navidades, estando yo en Barbicity, me llamó en plena noche del 24, llevando yo una tajá como un capitán general, para decirme:



- Com, ¿dónde estás? - me dijo.

- Aguí con La Superbollo en el Bardelronrico, vende pancá que estamos calentitas com, que te invito yo!
- Escúchame, com. Tengo que decirte una cosa.
- Dime gom.
- Pues mira, que vas a ser mi comadre oficialmente.
- ¿Gué mestás diciendo gom, que antes no era ofishial?
- Sí, pero ahora vas a ser madrina de un bebé de verdad.



Nunca había experimentado el corte de punto de una borrachera más severo, rápido y doloroso en mi vida. (Ni siquiera aquella noche de fin de año en el 96, que de una patada rompí la puerta del baño del cotillón creyendo que dentro estaba mi novio con otra, (a mí favor he de decir que yo misma quedé sorprendida del boquete, pero es que la puerta era más bien hueca). Se me bajó todo cuando una parejita desconocida abrió desde dentro del baño, acojonados los dos al ver lo que le había hecho a la puerta).



La noche que mi comadre me llamó no la olvidaré jamás porque, entre otras cosas, di el pastelón. Fui lloriqueando de camino al baño, no me dio tiempo ni a llegar para la llantina, móvil en una mano y copa en la otra. Cerré la puerta y me puse a llorar taponando los lagrimales con papel higiénico, para evitar que se me corriera el rímel y parecer un oso panda para cuando llegaran mis compadres al bar.



La verdad es que se te pasan muchas cosas por la cabeza. Yo pensé en;

  • Voy a ser a madrina de una criatura y estoy borracha como una cuba, llorando en un WC porque voy a ser la madrina de una criatura. Era un bucle del que no salí en varios minutos.
  • Madre mía, mi comadre va a ser mamá, esto significa que el tiempo está pasando de verdad. ¿Cómo no me he dado cuenta?
  • Yo he entrado aquí con mi copa, ¿no? ¿dónde coño está? ah, mira, ahí en el lavabo. Ven aquí!




Seguí llorando cuando ella llegó, volví a llorar dos meses después cuando oí los primeros latidos del corazón de esa cosa milimétrica y me quedé idiotizada cuando vi su perfil en la ecografía de los cuatro meses. Tan bonito...





¿Creéis que por estar embarazada, mi comadre ha dejado de maquinar cosas? ¿A vosotros os dejó tranquilos? Porque a mí me metía la misma caña para que siguiera escribiendo. Incluso un día fue en mi lugar a una entrega de premios para “ver cómo era aquello y hacerme con el ambiente”. Mundial. Mi comadre es mundial. Ganar no ganamos, pero a ella le encantó y además había canapés. La pobre, a todo lo saca lo bueno.





Hasta que hace unas semanas, hablando sobre el último concurso al que me había presentado, pensé; “ya está, cuéntaselo ya, coño. Que ni vergüenza ni pollah”.



- Com, te voy a contar una cosa...



Estuvo un fin de semana empapándose este blog entero y llamándome para recriminarme que no se lo hubiera contado antes, para reírse de cosas que ella ya conocía y preguntarme por otras que no ubicaba.



Lo bueno de habérselo contado, es que ahora que me lee, sí puedo escribir sobre todas las cosas que nos han pasado. Que menos mal que la tengo de testigo a ella, porque hay cosas que nadie creería.



Pero ahora mi mayor preocupación es pensar un nombre para el niño, porque va a ser una churrita, y no se me ocurre ninguno. Eso, y que tengo que acabar un relato para antes del 1 de Abril y ni siquiera lo he empezado. Es que soy muy perra, me dan ganas de contratar a un negro para decirle lo que tiene que escribir y cómo, para presentarlo al concurso, al cual me inscribe y me lleva ella, yo ni siquiera me entero ni de cómo se llaman.



Con la jeta que tengo, no me merezco la suerte de tener una amiga como la mía. Ya me lo dice mi padre; "si alguna vez sales de pobre, será por tu comadre". (Ya sabéis que mi padre me tiene en alta estima).





Pero no os engañéis, este post básicamente lo he escrito para que me ayudéis con los nombres, no por actualizar el blog, que es que estoy desesperada y sólo quedan cuatro meses!! (no digáis que eso es mucho, que eso no es ná). Tiene que ser nombre de chico, y fácil de pronunciar para el "entorno andaluz". Nada de Carlos (Cahloh), Alfonso (Arfonso), Luis (Luí) o nombres vascos tipo Olatz (que a saber cómo pronunciarían esto los abuelos de la criatura).



Echadme un cable, que yo ya me he terminado internet y no encuentro uno que me guste.





Com, éste es el primer post de muchos en la etiqueta
“Comadrismo infinito”, como tó lo que te quié!




7/3/11

Rodilla (knee)

Hola. Vengo a despotricar.

Resulta que siempre he querido hacer este post pero nunca me acordaba una vez delante del ordenador. Siempre que me siento a escribir una entrada termino hablando de lo último que pensaba que diría, las gilipolleces se agolpan en mi hipotálamo (el hipotálamo que hipotala, la llama que llama y el cocodrilo que dundee) y nunca sabe una cuál de todas ellas ganará esa vez. Pero hoy he hecho ejercicio de concentración y he puesto el título antes de escribir nada, para no olvidarme que he venido a hablar del mayor engañabobos jamás creado por la mente humana. El mayor, y con mejores resultados, timo de la historia. Y están ahí, a la vista de todos, con sus puertas abiertas, y es legal y todo. 

Sí amigos y maleantes, hablo del... Rodilla... lo de los sandwiches, vamos. No voy a pegar una foto porque capaces son de demandarme y encima tener que retirar el post, o lo que es peor, a ver si me van a ver como un "reto de cliente" y me van a tocar cien lotes de pan Bimbo con lechuga y mayonesa. Fresco, eso sí. Qué fresco es todo en Rodilla. Hasta los dueños son frescos, y ya ni te digo el que tuvo la idea. Ése era el más fresco de todos.

El caso es que en Barbicity no hay Rodilla. Vamos, que ni lo hay ni lo habrá, eso se lo digo ya al lumbreras que esté pensando en abrir franquicia allí, porque lo primero que haremos los barbiciteños es apedrear las cristeleras cuando veamos los carteles llenos de anuncios con sandwiches igualitos a los que nos hacía la mama para nuestros amigos en los cumpleaños, y a 4 euros, naymeno. Y te digo más, en Barbicity somos mucho de perseguir -pitón de la moto en la mano- al que nos ponga por tontos. Y poner un Rodilla en una ciudad es decirle a sus ciudadanos; "Sí, abrimos aquí porque sois tontos. Pero todo está muy fresco".

En serio, no me creo que haya nadie en el mundo que se deje siete pavos en una merienda de pan de sandwich con cosas dentro, que lo único que hace es abrirte el apetito y no rematar la faena. Porque yo entiendo que vaya la gente mayor, que siempre anda con lo de no poder masticar bien y estos sandwichitos les vienen estupendamente, pero de menos de 60 años... ¿en serio los hay?

Vale, seguramente los haya y me estarán leyendo con odio, y puede que incluso me insulten en los comentarios, vale, pero os diré algo; Insultadme lo que queráis pero no soy yo la que paga por comer un trozo de pan de molde con sucedáneo de palito de cangrejo y -cortado encima por la mitad- fuera de mi casa, porque se me caería la cara de vergüenza.

Ahómbrate, cojones! Come como un hombre -aunque no lo seas-! 

Y lo que no llego a adivinar es lo del nombre. 

Rodilla. 

Eso tiene que llevar algo subliminal, fuera coñas, porque relación no tiene ninguna. Deben ser una siglas donde se mofan de todo el que entra. Algo como "Robo Oculto a Disfuncionales Inapetentes; de Lunes a Lunes Abierto". Es lo primero que se me ocurre (y lo útimo, joder, me he llevado media hora), pero ya tiene más sentido que "Quise ponerle el nombre de una articulación a mi tienda de sandwiches de cumpleaños de niños pequeño". 

Pero voy a dejar una duda en el aire, una cuestión que no se tocó en el Zeitgeist y no entiendo por qué... Cómo puede ser que quiebren compañías aéreas, multinacionales inmensamente ricas, los bancos más importantes del mundo... y no quiebre esta gente... ¿Por qué tiene tanto poder esta cadena? ¿Quién son realmente? ¿Están los masones involucrados? ¿Me he metido en un lío al escribir este post? ¿Quién es el hombre que acaba de entrar en mi salón? ¿Por qué lleva una pistola? Ah... dudas! Siempre con dudas peeor wclheq kg rqñkeuroqiheciq,jñx