No quiero criticar a Julia Roberts, "la novia de América", pero para empezar el título exacto debería ser "la novia de Estados Unidos de América", que me duele ya la boca de decir a esta gente que ellos no son América, ni Norte América -que yo sepa Canadá aún no es de USA-, que no pueden coger el nombre de un continente entero y apropiárselo, cuando para más INRI fueron los últimos en llegar.
Sigo.
No es que quiera meterme con la "Novia de Estados Unidos de América", porque nos ha dado dos películas inolvidables; Pretty Woman y Magnolias de Acero. Nombro estas dos porque las demás que ha hecho, o son truños o ella seguía interpretando a la Vivian de Pretty Woman (a Shelby de Magnolias no la volvió a interpretar jamás). No me voy a meter con ella, porque a lo mejor nadie le dijo que estaban grabando otra película y ella se creía que grababa secuelas de la primera. Vamos a dejarle el beneficio de la duda.

Juzguen ustedes mismos
Como os decía, me decidí por esta peli y voy a haceros un resumen. Ya aviso que hay spoilers. Vamos, que voy a contar todo. Aunque no es fácil, porque es así como filosófica y aquí cada uno puede percibir lo que le salga de los cojones y nadie puede decir "lo has entendido mal". Aunque bueno, cuando digo filosófica, no me refiero a Siddharta de Herman Hesse, no. Me refiero a "filosófica tipo `dos tontos muy tontos´ versión zen".
Al lío.
Esto es una escritora de Nueva York (que da la casualidad que es Julia Roberts) que está casada con un hombre (que no es Javier Bardem todavía) con el pelo demasiado graso para mi gusto, al que descubre que ya no quiere (yo tampoco le querría, algo pasa cuando una persona no se lava el pelo tan a menudo como debiera). Total, que se quiere divorciar de él, porque ella "no se ve en su propia vida", lo que quería hacía ocho años ya no lo quiere... -Claro, si es que estoy harta de decirlo, la gente evoluciona y tal, esto le pasa a mogollón de peña, por eso no me caso, que luego digievolucionas y te tienes que separar, y ya os digo que eso es un papeleo del copón bendito totalmente innecesario en nuestras vidas.- Lo que pasa que ella es escritora y tiene parné pa gastar, entonces un día le dice a una amiga "Mira Cuca, yo estoy muy superdesencantada con la vida, me voy a Bali que allí dicen que hay paz y puedes quedarte un trozo, ya te llamo desde el smartphone y te voy contando".
Total que antes de irse a Bali, viaja 4 meses por Italia y se hincha de comer como una cerda (por eso lo de COME) y pone no sé cuántos kilos (extraño, porque para todo el peso que pone en esos cuatro meses, en la pantalla no se aprecia el cambio físico). Y es un poco molesto para algunos (a mí personalmente me tocó las narices, vamos), porque le da una charla a una amiga como si ella estuviera rellenita y la amiga también "sobre lo normal que es lucir michelín, que coma sin preocuparse del número de calorías, que ya está bien hombre, si a los hombres le gustamos igual!" (Porque es lo realmente importante, claro, gustar a lo hombres), pero mientras las estás viendo a las dos que están como fideítos. Y, ojo, que yo estoy muy de acuerdo en la primera parte del discurso, que lucir michelín no debe de ser motivo de vergüenza, que yo misma tengo uno que me ha cogido cariño desde que dejé de fumar y aún no me he puesto colorada ni nada al salir a la calle... pero si dices eso, entonces no vengas a tocarme los cojones y enseña el puto michelín tú "Novia de todo el continente americano", y si no lo tienes te haces con uno que en dos semanas comiendo como sales en la peli que comías, te digo yo que te agencias uno auténtico. Pero no, se ve que está bien que las demás enseñemos el michelín, pero ella no nos dejó ver en toda la peli dónde habían caído las doscientas pizzas que se jala en Italia mientras pone cara de orgasmo al engullirlas. Por supuesto aún vimos menos el michelín de la amiga, que es una sueca de metro setenta y 55 kilos (muy guapa además, todo hay que decirlo). Todo muy extraño. Mucho efecto óptico positivo de las cámaras es lo que yo percibí.
Sigo.
Julia se nos cansa de Italia, porque en fin, ya ha COMIDO y ahora quiere REZAR. Nuestra pequeña mochilera se nos va a Bali, donde bueno, coge para vivir un modesto y asequible bungaló de lujo sobre el agua.
Esto es parte de la terreza de su bungaló. Ella es que va a Bali a encontrar la paz, pero vamos, que si puede encontrarla en un lugar privilegiado, mejor que mejor. Es una peli muy cercana, sabes? muy factible... problemas mundanos, con soluciones que sólo podría darle Cuca García Vinuesa.
Y aquí es cuando conoce a Bardem. Que, shit yourself little parrot, hace de portugués. Un portugués hipersensible que llora y llora y llora. Llora por todo. Un hombre sensible. Y portugués... Él sale en la peli básicamente para que ella pueda AMAR. Y os confieso, que cuando se besan, a él se le ve la cabeza tan enorme al lado de la de ella, que por un momento pensé que iba a abrir un poco más la boca y a tragarse a la colega en cero coma.
Luego sale también un chamán que le dice a ella lo que tiene que hacer para tener una vida plena, pero no sabe mucho inglés tampoco, entonces hace lo que puede y ella se lo cree todo -todo lo que cree entender, vaya-, porque no va a ir a Bali y alquilarse un bungaló para luego poner en duda lo que un viejo con demencia senil le diga. Que coño, si es chamán de allí, por algo será.
Y entonces todo acaba bien, como siempre en casi todas sus película; se queda con el chico, el dinero nunca es problema, el lugar donde acaba siempre es bucólico y su vida tiene más sentido que nunca, igual que en Pretty Woman, igual que en Novia a la fuga, igual que en Notting Hill... Y en la única en la que yo quería que se quedara con el chico era en "La Boda de mi Mejor Amigo" y la muy boba se lo deja levantar por otra.
En fin, que no vayáis a verla.
Aunque fui con Perra, y a ella le encantó, incluso salió con una crisis existencialista galopante que yo pensaba que iba a tener que hacerle un placaje allí en medio para que no llamara al novio por teléfono y lo dejara en un arrebato. Que se me iba a Bali la oligofrénica!
Moraleja; Hollywood sigue haciendo mucho daño.

