27/5/10

Mi familia es que es un poco peculiar (Vol.1)

En mi familia, que es una familia muy particular, somos cuatro personas y un perro (aunque mi padre diga que no, que son 3 personas y 2 animales - el perro y yo-).

Digo que es particular, porque mis padres son muy particulares... y yo, he sufrido en mis carnes las burlas de los niños del colegio cada vez que ellos decidían algo que no era lo corriente.

Por ejemplo, cuando las niñas de mi clase empezaron tooodas la catequesis, yo pregunté a mi padre:

- Papá, ¿por qué yo no voy a esas clases? Yo quiero ir o no podré hacer la comunión.
- ¿Y por qué quieres hacer la comunión? - me dijo él mientras me llevaba de la mano hacia casa.
- Pues porque te hacen miles de regalos. Y te dan dinero. - dije yo, con cara de "¿no es obvio?" (sí, ya era una impertinente de pequeña).

 Él se echó a reír.

- Bueno, eso no es un motivo para hacer la comunión. ¿Tú crees en Dios? - y recuerdo que se paró en un banco y se sentó. Yo me quedé de pie, frente a él, pensando.
- Que si creo ¿qué? - no sabía exacamente a qué se refería.
- Que si crees en la existencia de Dios...
- Hombre, está en todas las iglesias, yo lo he visto allí colgado.

Mi padre sonrió, pero yo me estaba empezando a calentar, porque yo ya de pequeña combustionaba con facilidad.

- Creo que eres demasiado pequeña para decidir si quieres hacer la comunión, para comprender lo que eso significa. Es demasiado complicado.
- Pues las niñas de mi colegio lo deben de entender, porque van a hacerla todas. Y se pondrán los vestidos ésos y les regalarán bicicletas. Y a mí no.
- Bueno, los regalos no son un motivo para hacer la comunión, lo siento. - y se encogió de hombros, tranquilamente.

Yo me chiné, pero como soy tan orgullosa, me callé y me senté a su lado, pero apartada, con los brazos cruzados y mirando para otro lado.

- Hacemos una cosa - me dijo, para reconciliarse conmigo. - Cuando tengas 17 ó 18 años, podrás decidir libremente si quieres hacer o no la comunión. ¿Te parece? Así, la harás por tus creencias (ésas que aún no entiendes) y lo habrás elegido por ti misma, y en un futuro no podrás echarme en cara que te dejé hacerla siendo sólo una niña, porque ahora mismo, no eres consciente de lo que hacer la comunión representa. Si a mí la abuela me hubiera dado esta opción cuando yo la hice, yo se lo hubiera agradecido cuando fui mayor, aunque claro, corrían otros tiempos.
- ... - yo me quedé pensando, enfurruñada.
- ¿No te parece un trato justo? Te voy a dejar elegir, sólo que cuando seas un poco más mayor...
- ... - yo no le miraba, sólo pensaba en una razón de peso para contraatacar su argumento.
- Venga Barbi, ¿que dices? - intentaba que lo mirara, cogiéndome por la barbilla.

Finalmente se me ocurrió algo que desbarataría su retórica, algo obvio, algo que no supe por qué no se me había ocurrido antes. Lo miré triunfal, sin dejar de cruzar los brazos y le dije:

- No hacen trajes de comunión para gente de 18 años. Me quedarían cortos y pequeños.

Mi padre se volvió a reír y a darme muchos besos que me quitaron el cabreo. Porque ver reír a mi padre me quita cualquier pena, sobre todo si soy yo el motivo de su risa, claro, que yo soy muy protagonista. Obviamente, mi razón de peso no se lo pareció tanto.

A día de hoy me gusta poder pensar que yo no tengo ni una foto de mí vestida de blanco en una iglesia, que no tengo ningún recuerdo relacionado con la religión en mi infancia, que no he sentido jamás la necesidad o vergüenza de confesarme, que no he temido ni sabido qué era pecado y qué no, siendo tan pequeña. Mis padres me salvaron en ese sentido, a mí y a mi hermana.


Si tenía ganas de tocarme, me tocaba y disfrutaba, no pensaba en que Dios me estuviera viendo.
Si me portaba mal, ya se encargaban mis padres de castigarme, sin sentir que Dios también lo haría.
Y si mentía o hacía lo que no debía me sentía culpable por el hecho de no haber sido sincera o no haber actuado como debía, no por miedo a ningún Dios.

Sufrí de pequeña ser la diferente, pero a día de hoy no puedo estar más agradecida.


24/5/10

Explicádmelo, por favor, que soy de letras

En serio, acabo de quedarme noqueada y sin nada que decir.

¿Alguien me puede explicar qué ha pasado con el final de Lost? Porque yo casi que prefiero este final que ha dibujado Entrari...

final-de-lost-para-barbi.gif


Aunque como es un cabrón, ha dibujado a Resines sin su sex-appeal natural e irresistible.

PD: Por favor, necesito urgentemente que me expliquéis qué coño habéis sacado vosotros en claro, porque yo soy de letras, y me he quedao media hora mirando la pantalla después de que se acabara el último capítulo. Hasta me he ido a ver El País, a ver si allí lo explicaban, pero ni ellos sabían muy bien qué decir.

Es que no sé ni qué etiqueta ponerle a este post, voy a crear una nueva sólo para él.

17/5/10

Garzón o el día que quise emigrar

  • En un país donde Belén Esteban es la princesa del pueblo,
  • en un país donde la gente sólo se echa a la calle para celebrar victorias futboleras,
  • en un país donde la Aguirre es elegida y reelegida,
  • en un país donde la gente se rasga la vestiduras porque se legalizan las bodas homosexuales,
  • en un país donde nadie cumple 30 años de cárcel, haga lo que haga,
  • en un país donde se reduce el sueldo de funcionarios y se congelan las pensiones para afrontar la crisis, pero ni se tocan los de los altos cargos,
  • en un país donde la izquierda no está bien representada por ningún partido con poder,
  • en un país donde Hacienda somos todos, pero unos más que otros,
  • en un país donde hay un porcentaje de corrupción tan bochornoso,
  • en un país donde al pueblo no se le escucha las pocas veces que grita,
  • en un país donde la gente sólo se preocupa por tener más que el vecino, aunque sea más mierda, pero más,
  • en un país donde un señor como Aznar y sus allegados se hicieron de oro,
  • en un país donde la monarquía ni se cuestiona, ni se desglosan sus gastos para conocimiento del pueblo que les paga sus nueve millones de euros anuales,
  • en un país donde la ley electoral es tan desproporcionada e injusta,
  • en un país donde los toros siguen siendo divertimento de la mayoría,
  • en un país donde no queremos a Cataluña porque son todos unos asquerosos, pero aún así no queremos su independencia sólo para darles por culo,
  • en un país donde nunca se invirtió lo suficiente en Educación y sólo un pequeño porcentaje habla inglés,
  • en un país donde la SGAE tiene poder y poca vergüenza para hasta entrar en una boda de dos pobrecitos y facturarles las canciones que están escuchando en el banquete,
  • en un país donde Letizia está guapísima con su nueva nariz,
  • en un país donde la Infanta Retrasada gana 200000 euros anuales por pintarse las uñas en su puesto de la Fundación Mapfre,
  • en un país donde nadie lee,
  • en un país donde se nos manipula descaradamente entre TV y prensa,
  • en un país como éste, bochornoso, de panderetas, de cutres, de fachas, lastimoso, irrisorio para el resto de Europa, denigrante y humillante...

¿Cómo no iba a salir adelante una querella de grupos de extrema derecha contra un juez que se atrevió a tocar los cojones al franquismo? Pero, ¿alguien lo dudó por un momento?

No señores, en este país siempre ganaron los mismo, están ganando los mismos y siempre ganarán los mismos, porque en este país tenemos justo lo que nos merecemos, ni más ni menos.





Como para no llorar, no te jode.

15/5/10

Mi rollo bollo III

La primera parte es ésta.
La segunda ésta.



Para empezar, tengo q confesar que me encanta Miami Ink, (para quien no lo sepa es un programa de un local de tatuadores, que hacen tatus geniales), aunque no lleve ni un sólo tatuaje en mi cuerpo me gusta verlos, pero tenerlos nanai... No por nada, sino porque si ya me da pánico firmar un préstamo personal que me ata dos años, imaginad la que montaría cuando viera un dibujo en mí que es para siempre. A mí es que lo de parasiempre me parece mucho tiempo (como a Bunbury) y soy bastante contradictoria: lo que me gusta hoy, mañana puede horrorizarme, así que jamás encontraría el dibujo adecuado. Bueno hay algo que me gusta siempre, a todas horas, en cualquier lugar... pero no me parecería bonito tatuarme una tableta de Nestlé en el brazo.

Y volviendo al tema, que me enrollo, si me gusta tanto Miami Ink, es porque está esta mujer:


La tatuadora más cañera del mundo; Kat Von D.

Esta señora a mí me perturba, no puedo dejar de mirarla, es como perfecta, aunque no es la típica mujer delgada, esbelta, fina y bonita. Pero es que a mí esa gente no me suele gustar, me gusta la gente real, de andar por la calle. Vale que ella tampoco es muy corriente que digamos, pero sólo por sus tatus, ¿a quién se le ocurre tatuarse estrellas en la cara? A ella. Y le quedan de miedo.


Otra cosa que me encanta en las personas, son los dientes. Y no los dientes perfectos ni las sonrisas profident, sino los dientes con personalidas; las paletas separadas, por ejemplo. O rota! A mí una persona con una paleta rota, ya me parece encantadora, como traviesa... Y éste es el caso de Lene Marlin. Aunque claro, cuando se hizo más famosa se "arregló" los dientes, y sólo he encontrado estas fotos con sus dientes auténticos.

Lene Marlin, cuando me flipaba.

Ahora es algo así:
Me expliquen a mí qué rasgo la identifica ahora y la diferencia del resto de nórdicas del mundo. Pues nada, ahora es una rubia más, mona y tal... pero no me digáis que antes no era mucho más graciosa. Eso sí, sigue cantando como quiere, y me fascina todo lo que hace. Con su anterior "yo" se me hubieran derretido las bragas en un feis tu feis, ya no se me derrite nada de nada.

Otra mujer que me atrae, más por su fisonomía que por su personalidad esquizoide, es Björk.



Es su cara, que me recuerda mucho a la chica aquella que me gustó una vez pero que luego me dio mareo. Pues eso. Seguramente también me pasara con ella, en plan "qué cara tan fascinante tienes, quiero besarte... bueno en realidad quiero tocarte a ver cómo de suave tienes la piel".

Acostarte con alguien de tu mismo sexo tiene que ser algo extraño, no por nada, sino porque tiene que ser una constante evaluación de "yo tengo las peras mejor puestas" o "waw, su culo es en forma de corazón invertido, ¡siempre quise tener el culo en forma de corazón invertido!, maldita zorra...".
Por eso, por mucho que me guste Rachel McAdams, jamás podría acostarme con ella, me daría vergüenza que ella me enseñara su tripla superplana y sacar yo mi michelín. Sería como "no mira, vamos a dejarlo porque me estás deprimiendo, Rachel".

Rachel McAdams, en un robado.


Y por último, una que me apasiona, porque sale guapa aunque se rape es Natalie Portman. Aunque a ella más bien dan ganas de peinarla y ponerle el pijama, porque es como muy candorosa y adorable. Pero dame ron y el pijama en vez de ponérselo se lo quito.



Qué coraje me da de to lo guapa que es. La mamona.

Bueno, y hasta aquí el capítulo lésbico de hoy.








3/5/10

Zeñoritascarlata

              Me enteré la otra mañana de la existencia de un blog cuya autora comparte presuntamente algo de ADN conmigo y, acto seguido, la susodicha me prohibió leerlo por no se qué paranoia de sentirse cohibida para, sin solución de continuidad, pedirme un post de colaboración. Para quien no lo haya pillado aún, soy el padre de Barbijaputa.

              Bien se podría haber apodado la niña de forma menos irreverente, por ejemplo Zeñoritascarlata -ZS- que queda mucho más fino y conservando el toque de mala leche, claro que la imagen de Scarlett O´Hara –sí, la de “Lo que el viento se llevó”- arrastraría probablemente menos tropa que la muñequita cornuda.

              Cada vez que me visita, procedente de la capital del reino, me trata verdaderamente como a la sirvienta negra de la peli, sólo que me llama ‘Papi’ en lugar de ‘Mammy’ como llamaban a la oronda fámula, porque os advierto que ser padre es como ser chacha gratis, qué digo gratis, ¡pagando!, y de ahí mi ocurrencia al parecer exitosa de que es más ‘japuta’ que ‘barbi’, y a los hechos me remito.
ZS (o Barbi) -a la izquierda- y yo, un día cualquiera

             Esa mañana, nada temprano pues ‘la atmósfera le pesa’ (sic), ZS salió de su dormitorio –ella lo llama divertidamente así aunque lo trata como almacén-, y tras aclararse la garganta con el zumo de naranjas que Papi le había exprimido momentos antes, me pidió la colaboración y, claro, yo me quedé como Mammy, la criada negra, con el maxilar descolgado y los globos oculares más globos que oculares. Y es que ZS, para colmo, me restregó sus estadísticas de visitas y comentarios sabiendo de mi frustración, porque mi blog lo leen sólo familiares y allegados. Aún así tuvo la desfachatez de pedirme el post y advertirme, por supuesto, que ni se me ocurriera visitar el blog una vez lo colgara. En fin, cría cuervos, que te globularán los ojos.

2/5/10

Mi primer beso (Chispas!)

Siempre he veraneado en un pueblo pesquero de Barbicity, pequeño pero bullicioso en verano, no muy lejos de la ciudad pero sí lo suficiente para que no viera a nadie del barrio ni del colegio desde junio hasta septiembre. Era mi otra vida en mi otro mundo.

Durante toda mi edad escolar yo estuve enamorada de Silencioso. Estaba en mi clase y siempre nos separaron tres filas de pupitres, lo cual, y teniendo en cuenta que él hablaba menos que una foto, me dificultaba mucho la comunicación con él. Silencioso era el único que no se metía conmigo por ser del Barça ni por tener la carpeta forrada con Stoichkov en vez de con los New Kids on the Block. Y eso que él era del Madrid. Básicamente creo que no lo hacía porque no hablaba demasiado.

Mi única forma de comunicarme con él era jugar al fútbol. Sólo entonces conseguía interaccionar, que me dirigiera algunas frases, que me sonriera y a veces hasta que me tocara el hombro cuando marcaba un gol. Lo hacía incluso cuando el gol lo encajaba su equipo.
Era peor estudiante que yo, porque yo era una marisabidilla insoportable que siempre sacaba sobresalientes y él era más de suficientes. De hecho, cuando salía a la pizarra y escribía con faltas, yo quería levitar hasta él y susurrarle "haber es con H!".

Silencioso no veraneaba en ningún sitio, así que de junio a septiembre me olvidaba de él (recuerdo la facilidad que tenía, era como un parón que daba mi vida en la que Barbicity se quedaba todas mis costumbres, recuerdos y sentimientos) y el pueblo pesquero me inyectaba cada verano la memoria de dónde lo había dejado el verano anterior, quiénes eran mis amigos, cuáles mis tradiciones y cuáles mis juegos favoritos.

El verano en el que terminé 7º de EGB, llegó a mi calle del pueblo un chico nuevo, que rápidamente se integró en nuestro grupito. Al principio, como siempre me ha pasado con todos los chicos que me han gustado mucho, me pareció feísimo de morirme. Tenía los ojos muy grandes y muy azules (a mí los ojos claros siempre me han dado grimita), la piel muy morena y el pelo despeinado y rizado. Era más alto que yo, pero tenía mi edad. A mí me caía genial, pero me gustaba hacer reír a mi hermana imitando su forma de hablar (porque era de fuera). Hasta que un día me pilló.

- ¿Qué hase? ¿Mestáh imitando? - dijo sonriendo, como si le pareciera divertido.

Ahí, justo ahí, viéndolo sonreír a pesar de que me estaba riendo de él, fue cuando me di cuenta de que sus ojos no eran feos y de que su pelo no me gustaría de otra forma que no fuera despeinado.

- Mi hermana te imita siempre - barbisister me cubrió de gloria - lo hace muy bien... Barbi venga, más!!
- No, no lo hago tan bien... - yo estaba roja como un tomate y se me quitaron las ganas de imitar a nadie más, jamás!

Él se dio cuenta de mi vergüenza y quiso quitarle hierro al asunto (qué niño hace eso?)...

- Venga ya con loh pegoh, tonta... imítame y luego yo te imito a ti, vale?

Imité su acento, que le hizo reír mucho, aunque yo no me reí nada. Mi hermana estuvo riéndose hasta que la llamaron para entrar en casa, por escandalosa.

Una tarde de mucho calor en la que fuimos los primeros en salir a la calle, -más por vernos que por ganas de jugar a nada- me dijo que fuéramos al espigón, que allí siempre refrescaba. Por el camino él imitó mi acento, y me reí mucho. Luego me imitó cuando me enfadaba jugando a la pelota y gritaba "al próximo que embarque el balón lo embarco yo detrás"... y yo me moría de risa porque no sabía que dijera tanto esa frase.

Al llegar al final del espigón, nos sentamos y vimos las olas romper contra las rocas. No en plan "oh, magníficas vistas, querido", sino "he dado en Natu que las olas hacen que salga la arena de las rocas" "Eso cómo va a ser" "Pues siendo" "Eso se lo inventan los maestros" "lo ponía en el libro" "los libros de aquí son todos muy malos"... y lo decía para indignarme y que lo empujara, para luego él tirarme un poco de la coleta y ... cuando me di cuenta él estaba mirándome muy raro y supongo que yo a él también, porque se acercó y me besó. Yo hasta me mareé. La tripa se me centrifugó y las manos se me iban solas a su pelo despeinado. Acabamos tumbados, superincómodos sobre las rocas, pero mejor que en la vida. No sé cuánto duró, pero fue como estar borracha. Todo me daba vueltas y sus manos se hicieron con mi goma del pelo para ponérsela en la muñeca durante lo que restó de verano. "Estáh máh guapa con el pelo así".

Cuando volví a Barbicity, creo que Silencioso me leyó en la cara lo que había hecho durante el verano, porque no se separó de mí en todo el curso y me besó muchas más veces que el chico que vino de fuera aquel verano. Pero creo que los dos sabíamos que yo tenía un poco más de idea a la hora de besar, él nunca me preguntó (era "silencioso"), pero sé que siempre supo lo que pasó.


Yo seguí siendo una marisabidilla que sacaba sobresalientes, él aprobó 8º de EGB con un sufi de media.

Ahora él es un futbolista profesional que gana un pastizal y yo una mileurista de mierda. Para que luego digan que es importantísimo sacar buenas notas!

Del otro chico no sé nada, pero espero que conserve el acento... era gracioso.