25/5/13

Modélica Transición

¿Qué pasaría si, por ejemplo yo, hiciera un vídeo como éste pero haciendo apología del terrorismo en vez del franquismo?

Teniendo en cuenta que el terrorismo en España ha matado a 947 personas y el franquismo entre 300.000 y 400.000 (cifra incalculable a día de hoy) muchos de ellos aún sin localizar, ¿por qué sólo está penado con cárcel sólo hacer apología del primero?

¿Por qué este vídeo puede estar en Youtube impunemente y un chico ha sido juzgado por hacer apología del terrorismo en Facebook?

 


vía @koala_rabioso

20/5/13

Sé una señorita

Soy una malhablada desde pequeña. Recuerdo  que antes si decía una barbaridad era a escondidas para evitar que mi madre me lanzara la zapatilla (una zapatilla voladora infalible que tenía).
Nunca entendí que mi padre pudiera decir "coño" y yo no.

- ¿Por qué no puedo decir "hijo de puta", papá?
- Porque eres pequeña, cuando seas mayor, podrás.

Resulta que ya soy mayor pero la censura es peor: mi madre, mi compi, mi jefe...

Yo - Hay ahí un hijo de puta que...
Jefe - Barbi, por dios, habla bien.
Yo- Já! Pero, ¡si tú hablas peor!
J - Pero yo no soy una señorita.

¿Cuántas veces habrá escuchado cualquier chica esta frase, censurando algún comportamiento, cual sea, a lo largo de su vida? 

Si eres una señorita no puedes jurar, no puedes llevar una camisa sin planchar, no puedes tener porno en el ordenador, no puedes reírte de chistes de rabos, de hecho no puedes usar la palabra "rabo", es más, no puedes hacer nada con un rabo que no sea dejar que te lo metan. 
Bueno... poder puedes hacer todas esas cosas, pero ya sabes qué viene luego, "señorita".

Ser una señorita también acarrea ciertas responsabilidades para con tu aspecto. No puedes llevar el pelo como si te hubieras peinado con la almohada. No puedes sudar la ropa aunque hayas corrido 100 metros para no perder el autobús. No puedes olvidar mirarte las piernas y la longitud de tus pelos el día que quieras ponerte medias claras. Y, llegadas a una edad, no puedes aparentar más edad de la que tienes. De hecho no deberías tener cierta edad. 

El otro día entré en una tienda para comprar colorete. Puede que eso y el lápiz de ojo sea lo único que uso desde que dejé de ser azafata; que te obliguen a llevar sombra de ojos+mascarilla de pestañas+lápiz de labios+pote+colorete+retocar cada dos horas, hace que te replantees seriamente si quieres seguir siendo mujer. O al menos, te replanteas si quieres ser una señorita.

Yo - Cóbrame este colorete, por favor.
Dependienta - Claro. Y además te doy esta muestra de crema. Te va a gustar, ya verás. Ahora mismo no te hace falta, pero hay que prevenir. 
Yo - ¿Antiarrugas? ¿No tienes alguna que hidrate, por ejemplo? Es que tengo 32 años. 
D - Nada que ver, yo tengo 24 y la uso. No es un antiarrugas: es un activador de la juventud.
Yo - ¿Para juventudes pasivas?
D - Jaja! No, mira, lee: Te reactiva la juventud!
Yo - Ah, sí, lo pone, lo pone.

Repare y active 10 signos de juventud
(que no uno ni dos, DIEZ)


Hay miles de chicas, como yo, que siente pavor al comprobar que gente así cree realmente lo que está diciendo. Pero también hay muchas a las que éste, y millones de mensajes como éste, les cala. 
Que hay que estar monas, hay que estar suaves, hay que conjuntar bragas y sujetador, hay que no envejecer, hay que estar perfectas y hay que activar la juventud.

Así que, si quieres ser una señorita: no digas tacos, no te rías cuando oigas obscenidades, llama cerdo a tu novio cuando eructe, jamás eructes tú, compórtate, no te espatarres en el sofá, cuidado al agacharte, comprueba siempre que nada se te transparente: no quieres parecer lo que no eres, tápate los granos con maquillaje si eres adolescente, usa sujetadores con push-up si tienes menos pecho del que debieras según los cánones actuales, tíñete si empiezas a tener canas y usa cremas efecto lifting si tienes más de 40 años (si tienes dinero, directamente hazte un lifting), usa brillo de labios efecto volumen y mascarilla de pestañas efecto 3D. En definitiva, arréglatelas para que cuando llegues a casa, te desnudes y te duches, no te reconozca ni tu padre.

Y al día siguiente, vuelve a reconstruir a la señorita que hay en ti.


Pero no te pases, no provoques miradas directas a tu escote de compañeros de trabajo, o des lugar a conversaciones de machos en los que hablan de lo que te harían si te pillaran por banda, no provoques que ningún extraño se vea obligado a rozar su entrepierna contra tu culo en el metro, no hagas que ningún borracho no pueda soportar la tentación de meterte la mano en el sujetador porque le has dicho "mira, no", no hagas que padres de familia llamen tu atención desde una esquina para que veas cómo se masturban. Haz el favor.

Sé una señorita, está siempre perfecta... pero sin pasarte. Y si te pasas y pasa, siéntete culpable, piensa sobre ello, pregúntate qué has hecho mal, avergüénzate. Y sé más prudente la próxima vez.







A veces pienso en esas viejecitas con el pelo blanco y la cara lavada llena de arrugas, ésas que dicen tacos mientras sonríen con los ojillos, y riñen a los niños que hacen ruido, y visten la misma ropa desde hace décadas, y no recuerdan ya cómo es la presión de ojos evaluadores. Viejitas que ya son invisibles para ciertos sectores, pero indispensables para los importantes. Y, quién sabe, a lo mejor un día todas estamos tan libres de juicios como ellas, independientemente de nuestra edad o de nuestro sexo.



17/5/13

TVE, Cifuentes, 15M y otras chicas del montón

Así empieza mi columna de esta semana para El Diario:


TVE, la televisión de todos pero de unos más que de otros, en su empeño por mantener un canal lo más plural posible, ha decidido incluir en varios de sus telediarios reportajes tan necesarios para esta sociedad en decadencia como " ¿Va mi hija provocando?" o " Acercarse a un altar da paz". Porque, dejemos de hacernos los modernos, la lucha contra el sexismo está sobrevalorada y la aconfesionalidad del Estado ni está ni se la espera.