20/6/11

Perro

Alguien me ha preguntado en Formspring por mi perro, y cuando me he dado cuenta llevaba doce renglones, y he dicho "coño! aprovecha y actualiza el blog!".


Así que hago copipaste y agrando la letra para que parezca más. ^_^




"Mi perro tiene cinco años y no sabe ladrar. 


Cuando bajo al sur, siempre llevo la misma maleta de vuelo de cuando era azafata, donde llevo ropa y cosillas para los pocos días que suelo pasar en casa. El pobre piensa que la maleta es la culpable de mis idas y venidas, piensa que ella tira de mí, en vez de al revés. 


Los días que paso en casa, me sigue silencioso adonde vaya, mirándome de reojo cuando lo miro fijamente y le pregunto que dónde va siguiéndome todo el rato. Quiero hacerle saber que no me voy a ningún sitio, que durante unos días, estaré en casa con él, quiero dejarlo tranquilo... pero nunca se me ocurre cómo. Así que hasta para ir al baño dejo la puerta abierta, para que pueda sentarse frente a mí y me mire tranquilamente hacer pipí.


Por las mañanas cuando me despierto y me llevo la sorpresa de estar en casa, miro a los pies de la cama y allí está, y me tiro en plancha para molerlo a besos. Si no está, corro escaleras abajo para buscarlo. A veces está de paseo con mi padre, y me impaciento hasta que vuelve. Siempre llega agotado y se tira en el suelo, que está fresquito, y yo, que soy un poco oligofrénica, sea invierno o verano me tiro junto a él a no hacer nada. 


Cuando llega el día de marchar, me mira rehacer la maleta y sabe que ese objeto del demonio me llevará de nuevo a ese lugar desconocido adonde voy cuando desaparezco tras la puerta.


Me gusta verlo acercarse a ella una vez que ya está hecha. Para él, mi maleta debe de ser como el armario de Narnia. Se acerca, ladea la cabeza, la olfatea y luego le hace ruidos. Creo que intenta comunicarse y creo que se frustra porque ella no le entra al trapo.


Cuando bajo la maleta y la saco a la puerta, él ya sabe que no hay vuelta atrás, que me voy. Y entonces se va a su rincón, se tumba y pone esta cara.











Mi perro no ladra, ni hace ruido. Es tímido, bueno, paciente. 
No se nota cuando está. 
Se nota, y mucho, cuando no está."