22/12/11

Penélope o "qué mierda todo, ¿no?"

Mis padres ponían mucho el vinilo de Serrat, Penélope, cuando yo era pequeña. Sobre todo los domingos por la mañana mientras limpiaban. Mi hermana y yo nos dedicábamos a estorbar.

Una mañana de un domingo de ésos, yo, con más ganas de estorbar de lo normal, me acerqué a mi padre. Él estaba en el salón, con una botella de Glassex y un trapo, dándole a los cristales de la ventana. Me acuerdo bien de aquel día, hacía mucho sol, pero también mucho frío. Mi padre canturreaba la letra de “Penélope”.

- ¡Papá! - le dije segura de que iba a decir algo que le resultaría súper gracioso y que haría que me mirara con los ojos brillantes de orgullo. - A Penélope en el colegio seguro que le dicen Pene, jajajajajajajajajajajajaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaa -.

Mi padre se rió, claro, cuando uno tiene una hija medio-retarded tiene que tomarse las cosas a guasa para seguir adelante con la vida. Pero no me esperaba para nada el vuelco que daría la historia, ni que ese día se me quedaría grabado en la memoria.

- ¿Ponemos desde el principio la canción y la escuchamos juntos?- dijo él, no sé cómo lo decía todo que hacía que el plan más mierda pareciera divertido.

-¡Sí! - exclamé yo, como si me hubieran dicho que íbamos a Disneylandia.

Él puso la aguja del tocadiscos en el principio de la canción. Y en cada estrofa, lo frenaba.






- Penélope va a despedir al hombre del que está muy enamorada a la estación de tren. Y se sienta en un banco a esperar a que vuelva.- empezó.

- Ajam. - yo estoy fascinada, sentada en el suelo, mirando la aguja del tocadiscos... una vez él mismo me contó que las agujas de los tocadiscos se hacen de diamante, y desde entonces me da miedo tocar la nuestra.

Él seguía retransmitiéndome la jugada.

- Cuando él le dice “volveré antes que de los sauces caigan las hojas” se refiere a que volverá antes de que llegue el otoño, pero claro... aún es abril.

- Hala! Pero esa señora no puede esperar tanto en un banco, ¿no? Tendrá que comer.



- Sí, comerá, claro - y sonreía.- Pero ella espera mucho más tiempo, porque él no llega en otoño, por eso dice la canción “uno tras otro los ve pasar, mira sus caras, les oye hablar, para ella son muñecos”. Porque pasa el tiempo y baja mucha gente del tren, ella los mira... pero ninguno es él.


- A ver, y ¿después del otoño qué viene? ¿El verano?

- No, el invierno.

- ¿Y no se va del banco ni en invierno? ¿Esperándolo a él? - a mí aquello ya no me parecía divertido en absoluto.

- No, no te preocupes, porque él vuelve. El caminante, vuelve. Y ahí es cuando le dice a Penélope: “mírame, soy tu amor, regresé".


- ¡Sí! Y ella se pone tó contenta, ¿no? - yo miraba su mano, frenando el disco... quería que lo soltara, escuchar a Serrat confirmando que Penélope y el caminante se miran, se abrazan y se van a casa juntos, calentitos a una estufa.

- No... - Y entonces soltó de nuevo el disco.


Le sonrió
con los ojos llenitos de ayer,
no era así su cara ni su piel.
"Tú no eres quien yo espero".
Y se quedó
con el bolso de piel marrón
y sus zapatitos de tacón
sentada en la estación.


No estaba segura de haber entendido. Así que me quedé callada, pero recuerdo muy bien que se me estaba formando en la garganta el mismo nudo de lágrimas que cuando me reñían, o el mismo que cuando me acordaba de que David el Gnomo se fue voluntariamente a morir, convirtiéndose en aquel árbol.


La canción acabó y yo no dije nada, porque cuando me pasaba lo del nudo, me quedaba callada. Me daba vergüenza hablar, sabía que si lo hacía se me quebraría la voz.


- ¿Has entendido el final?- me preguntó mi padre sentándose conmigo en el suelo.

Yo menée la cabeza, pero temía haberlo entendido.


- Ha pasado tanto tiempo que ella ya no lo reconoce... Cuando dice “no era así su cara ni su piel”, Penélope está pensando en el caminante el día que se fue. Cuando ha regresado ya es más viejo, ha cambiado. Entonces le dice: "Tú no eres quien yo espero". Y se queda allí sentada y él se va sin ella.


Yo noté que la barbilla se me estaba arrugando y eso hacía que se me notara que quería llorar. Mi padre se dio cuenta y no pudo aguantar una carcajada. (Sí, un hijoputa tremendo).


Rompí a llorar como si no hubiera mañana, me tendí en el suelo bocabajo y me tapé la cara con los brazos, no tenía consuelo. Quería preguntar más cosas de Penélope, si estaba ya bien, si alguien la convenció por fin de que el caminante que se fue era el mismo que volvió; pero estaba enfadada con mi padre, con Serrat y con el caminante. No quería hablar con/de ninguno de ellos.


Mi madre, que estaba limpiando la cocina, vino al salón. Mi padre le explicó por qué lloraba.

- ¿Tú por qué le explicas estas cosas a la niña, carajote? - le riñó mi madre, y me levantó del suelo como pudo, mientras él intentaba consolarme aguantándose la risa.

- Mamá, Penélope se queda un montón de tiempo esperando al novio, y él tarda mucho. ¿Por qué tardó tanto, mamá?- el hipo no me dejaba pronunciar todo del tirón, me parecía una historia horrible, una injusticia, algo para olvidar, no para hacer una canción.

- No sé, porque él se va a la guerra, creo. - mi madre, buscaba con la mirada la complicidad de mi padre.

- ¡¡¡Jajajaja!!! - mi padre, poco cómplice.

- Mamá, ¿nadie le dijo a Penélope que él era el novio? ¿Vive aún Penélope? ¿Y él?

- Claro que viven, los dos viven aún... y se casaron.- dijo ella.



Supe que me mentía, porque ella también empezó a reírse después de decir esa frase.








Claro, con estos padres, seguro que ahora entendéis muchas de las carencias que me afectan.



PD: Para completar esta historia he tenido que llamar a mi padre, porque no recuerdo cómo seguía, creemos recordar que tuvieron que sacarme a la calle con la bici para que se me pasara el sofocón. Aunque no estamos seguros de si lo de sacarme al parque fue ese día o el día que descubrí que el Ratoncito Pérez TAMBIÉN era mentira.


Para Xosé, que me hace siempre risa.

60 comentarios:

  1. Por qué a todos los revolucionarios blogeros nos ponían de pequeños a Serrat? Mi madre me cantaba cada dos por tres las Nanas de la cebolla

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  2. Anónimo23/12/11

    qué dulce eres, jodía.

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  3. Un bonito testimonio, recordar anécdotas de la infancia es algo que siempre nos arranca una sonrisa, aunque la experiencia fuera -como es este el caso- un pelín traumática.

    Un beso y buenas noches.

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  4. P.D: Me ha encantado conocer algo más de tu lado humano.

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  5. Jejeje, me encantas Barbie, eres una crack.

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  6. Muy buena la anécdota!! Por cierto te has pasado dos pueblos con el spoiler de David el Gnomo. No se si es porque me perdí ese capítulo o porque mi mente lo borró al instante de verlo pero no recordaba la escena hasta que la vi en youtube.

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  7. Anónimo23/12/11

    Me matas cuando te pones tierna.

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  8. Este comentario ha sido eliminado por el autor.

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  9. real como la vida misma :)

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  10. A mí también me la ponían mis pás, pero me dejaron vivir en los mundos de yupi más tiempo... Sólo me bajaron de mi nube de amor por Ana Belén contándome que estaba casada, qué sofoco que pasé, coñeh.
    Sí que me pasó algo parecido ya mayorcico, cuando escuché una canción que me parecía super bonita Wish you were here y me dijo mi novia de entonces: ¿Has leído la letra? Yo: Nope. Ella: Lee, cojona. En la vida he sentido más congoja con la música, coño.
    En fin, eso que la inocencia se puede perder aprendiendo idiomas o con padres cabrrrrronasos.
    Presioso post en cualquier caso, me he mocionado.

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  11. El TAMBIÉN en lo del Ratoncito Pérez denota que aún hay heridas abiertas al respecto. Pagaría por una segunda parte de esta entrada. ¡Qué buena mecagüen! ¡Felicidades!

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  12. Barbie..., Eres la mejor...!!!! No me puedo creer que cuando estaba a punto de ponerme a llorar imaginándote compungida, pequeñita y triste... completamente superada por la historia de la canción que te contaba tu padre... Le das un giro a la historia y acabo descojonado, delante del monitor viendo al cabronazo (Con perdón y todos mis respetos) de tu padre muerto de risa, saboreando la venganza...

    De verdad que eres genial... Si no existieras habría que inventarte.....

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  13. Anónimo23/12/11

    Barbi me has hecho llorar! En mi casa también sonaba Serrat los domingos por la mañana (y todavía sigue sonando de vez en cuando, aunque no por el hilo musical aquel que un día dejó de oírse), yo me iba a la cama de mis padres y allí echábamos la mañana; aunque no recuerdo que nadie limpiara, mi familia es más gorrina que la tuya parece ser.
    Gracias por hacerme recordar esos días, maja!

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  14. Serrat, siempre Serrat... ya nadie tiene anécdotas de pequeño con grupos de toda la vida como Belphegor o Dying Fetus...

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  15. Me ha encantado. Aunque lo de recordar a David el Gnomo no tanto... :(

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  16. Joer qué bueno. Lo que me he reído. Y eso que tambien me ha dado penita tu yo infantil, ¡qué trauma!

    Además te comprendo en parte, que yo también pasé un sofocón así de muy niño cuando comprendí lo que era la muerte. Y no me lo explicó un adulto con ganasde reirse, no. Fue leyendo un tebeo de Mortadelo.

    Por Crom, qué berrinche. Todavía se me pone el nudo ese en la garganta cuando me topo con aquella historieta. xD

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  17. Cuando escribes cosas así, me da aún más coraje que no actualices más a menudo. Creo que este tipo de posts son los que mejor te salen.

    Por cierto, creo que ya lo comenté alguna vez, pero soy muy fan de tu señor padre.

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  18. Yo tuve más suerte, mi padre ponía a Karina cantando Las Flechas del Amor y a Luís Lucena cantando Españolear. Es lo más parecido a una lobotomía.

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  19. mjjulieta23/12/11

    Barbie, lo de David el Gnomo fue una putada pa los niños. y me incluyo.

    pero lo del dichoso Marco, que ahora resulta q han sacao mini serie para A3(como si no hubieramos tenido bastante con la primera vez) y lo del Cocoguagua después, es pa´ abonarse al loquero.

    besitos, y Felices Fiestas.

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  20. La anécdota es muy tierna, pero los sauces no pierden las hojas nunca, creo que son perennes :/

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  21. Jjajaja Me he reído un montón! Que recuerdo más bonito ^^ Me ha gustado muchisimo =)

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  22. Nacho Goro23/12/11

    Me has hecho llorar acordándome de cuando aún era joven... Muchas gracias, Barbi.

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  23. Mira que he pensado veces en escribirte, de tantas que me he sentido identificada contigo. El caso es que hoy, a la niña de mi interior, le has recordado cuando papá le explicaba las canciones de Serrat. Gracias. Y no cambies.

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  24. Julián23/12/11

    Jóooo. No sé si es porque la anécdota es muy bonita o porque voy cargado de cervezas, o por ambas cosas, pero a mí también se me ha puesto un nudo.
    Jóoooo.
    P.D. ¿Carencias? Te quejarás, crees que hay padres que explican canciones de Serrat a sus niñas? O de lo que sea.

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  25. Anónimo23/12/11

    jo, pues si los sauces son perennes yo me pasaba los veranos barriendo como una loca las hojas que se le caían al mío. Hasta que no acababa no había piscina

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  26. No me extraña que llorases desconsoladamente, si yo he leído la entrada y también lloro... Ya, sí, sensible que es una, qué le vamos a hacer, pero seguro que parte de la mierda de la sensibilidad me viene de la infancia!! Antes se nos evitaban menos sufrimientos, ¿no?
    Buenísima la entrada =)

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  27. Me recuerda a cuando le pregunté a mi madre si existían los reyes magos, a la tierna edad de cinco añitos, y ella me respondió, muy seria:
    -¿qué quieres que te diga, la verdad o la mentira?
    y no me hizo falta más para saberlo...

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  28. Anónimo23/12/11

    He vivido la misma situación (cambiando padre por madre). Qué recuerdos y qué nudo en la garganta.

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  29. Anónimo23/12/11

    Me acabo de sentir exactamente igual que cuando mi padre me explicó "Penélope". Tendría yo como unos 8 años e íbamos en el coche. Cuando llegó el "no era así su cara ni su piel" mi padre me lo explicó..Con la lagrimilla saliendo, en vez de reirse, me cayó una sentida bronca "Mali, por favor, que es una canción. Si te pones a llorar así con una canción.......Venga hija, ya, ya.." Tan dulce y machomen que es mi padre (las dos cosas a la vez).

    Gracias por escribir taaaaaan bonito..Me has vuelto a sacar la lagrimilla y la sonrisa.

    Un beso, Barbi!!

    Mali

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  30. Es genial este post,jajaja.Pobrecita...con lo vulnerables que son los niños :D.
    PD: Lo malo es que ahora no puedo escuchar ni leer caminante sin que me venga a la cabeza un zombie de The Walking Dead.

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  31. Jajajaja. Qué bueno. Un post para enmarcar.

    Olvida ese trauma, Barbija, alguien me dijo que la verdadera Penelope era una hippy muy alegre y muy famosa de Benidorm. No creo que esperara ni medio otoño.

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  32. Pues yo creo que tu madre tenía razón: los dos se casaron. Y Penélope siguió esperando en el sofá de su casa que llegara su amante.

    Pero a Serrat se le olvidó cantar la segunda parte.

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  33. no quiero ser uno más de los que te comen el c(tienen en un altar con velones), pero lo pones difícil, coño.

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  34. Esto es un pony en toda regla. A mí, "por suerte", sólo me dejaron traumas involuntarios. Como lo del día que vimos esa peliculita tan maja de dibujos, Cuando el Viento sopla y cómo me quedó a mí mi pánico a la Guerra Nuclear herencia de la Guerra Fría.

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  35. A mí me duele más por él. Ella, depsués de todo, se quedará esperando, confiando en que él llegará algún día. Pero él regresó para descubrir que lo ha perdido todo. Para él ya no hay esperanza.

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  36. Ya te vale, que te leo y no sé si la lágrima que me sale es de la risa o de penita.

    Eres muy especial (en todo lo bonito de la expresión).

    (a mí el saber que no existía el ratoncito Pérez me alivió. Un día te lo cuento, en otra notificación por embargo de las que te mando)

    ♥♥

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  37. Qué malo el momento ese de nudo en la garganta que veías que si hablabas se iba a notar... A mí también me hacía crueldades del estilo...

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  38. carlos24/12/11

    fascinante!

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  39. A mí me ha sorprendido la ternura de tu padre, eso que has dicho de que hacía que el peor plan pareciese lo más divertido del mundo. Ojalá yo consiga conseguir eso con mis hijos. En cuanto a tu forma de tomarte lo de la canción es buenísimo jajaja, debías de ser una niña muy profunda, qué bonito. Un saludito.

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  40. Ostras, "consiga conseguir", me he lucido jajajaja.

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  41. A mí mi madre me torturaba con todas las canciones de Carlos Cano en reproducción continua... A veces intentaba rematarme con Conchita Piquer la muy japuta. Así estoy, que ahora podrían intentar torturarme los servicios secretos de cualquier país de Europa del este y no me harían ni cosquillas...

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  42. Pues antes era un gustazo que me dijeran "te llamas como la canción de Serrat" y servidora quedaba como una reina. Ahora me dicen "te llamas como la actriz" y eso es mucho peor q lo de que me dijeran pene en el colegio, xD.

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  43. Me encantas :) Gracias por sacarme una sonrisa de este calibre en un día merder como este :)

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  44. De la risa al llanto en una sola canción jajajaja Por lo menos recuerdas esta anecdota con cariño

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  45. Aún me río.
    Está muy bien tener padres así.
    Claro, ahora entiendo...

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  46. Gracias por el tiempo y los comentarios.

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  47. ¡¡ Como se nota que eres de buena familia !! ¡¡Y con dinero!! Que la mayoría de las veces no van juntas estas cosas.
    Se nota porque usabais limpiacristales Glassex, y seguro que con vaporizador....Y trapo...En mi casa, güena-gente de corazón pero sin dinero, usábamos Cristasol y papel de diario.
    Gracias por las risas y los buenos momentos que nos das.

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  48. muy buena historia, mezcla de conmosión y risa

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  49. Anónimo6/1/12

    Genial todo! la historia, Serrat, tu papá, tu mamá, Penélope, el caminante y tú!

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  50. De pequeña Serrat y ahora Serrano, Ismael. Qué bonita BSO para la vida, no? Aunque cuenten historias de Penelopes esperando en la estación ;)
    Un empujoncito a un blog sobre el dolor crónico y la lucha diaria?
    http://alathariel.blogspot.com/
    Gracias ;)

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  51. Ay, JAJAJAJA... no puedo más, siempre que paso por aquí (o casi siempre, tampoco quiero engañar) me parto...
    De todas formas quería decirte que me encantó la historia. Es una de esas cosas, seguramente, que te hicieron volverte tan sensible al dolor ajeno.

    La verdad es que tus padres un poco cabroncetes si que eran, sí, jajaja ¡qué malos!

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  52. Jajaja xd Por dios! ¿En serio? Qué cracks tus padres...dios mío de mi vida...

    Mi padre nos llevaba al campo con las bicis, nos enseñaba a hacer el lila...¿pero escuchar y explicar la canción juntos? xd

    Por cierto, ¡soy nueva! :) Me encanta tu blog :D

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  53. Anónimo21/1/12

    David el Gnomo se convierte en un árbol? Cómo? Cuando? Y, Por qué???????

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  54. Irazu21/1/12

    Pues si tu padre te llega a poner la de “caminante no hay camino” o La Saeta en aquello de “subir al madero para quitarle los clavos al Jesús el Nazareno...”, pues hija mía, todavía estarías con los ojos como platos...
    Y lo mejor para adulterar (¡uy, perdón!) digo... madurar a los niños es dejar que encuentren los regalos de Navidad escondidos en un armario. Y entonces igual descubres que los muy perros se callan por si no hay más regalos otro año...

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  55. AAaaaaaa..miss.padres tb ponían discos de Serrat los domingos x la mañana!
    Buaaaaaaa ....davidelgnomo convirtiéndose en árbol!

    Me ha encantado el post...q forma tan genial de expresarte tienes..

    Acabo de llegar y creo q me voy a quedar! I'm gonna follow u!

    Sigo leyendo!

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  56. Anónimo4/3/12

    qué cashondo el papi de la Barbija, pero ha conseguido crear un recuerdo imborrable en la memoria de su "querida hijita" y eso no tiene precio. Y tú que eres tan guapa y tan lista lo sabes Ja.

    ¿Debemos suponer que tu simpatía la heredaste de tu encantador padre?jeje

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  57. Anónimo21/1/14

    ¿Y que música escuchara el Serrat?

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Intentemos no pegarle demasiadas patadas al diccionario... pobrecillo.