Mirad qué rara es la vida.
Un día estaba leyendo los mails que me mandáis, ésos que me hacen ser más insoportable que lo que yo ya traigo de serie, porque me decís cosas bonitas. La idealización a la que me sometéis os hace poneros bland@s y romántic@s.
Pues ese día, recibí uno de una chica muy rara muy rara que me había propuesto anteriormente por el formspring escribir algo conmigo, y zas! tan rara era que me moló y surgió el amor!
Entre que está manifiestamente loca como yo, y que escribe bien (bien de verdad no como yo, sino en plan "halaaa, qué significará esa palabra?") acabé chateando con ella sólo para compartir mil Gdocs en los que escribimos sobre todo. No os podéis imaginar para escribir un soneto lo que nos reímos (al menos yo), porque otra cosa no, pero Barri (que así se llama mi amiga, haciendo honor a Las Barriguitas -creo que se puso ese nick para humillarme por el mío-) es una borde súper graciosa y bastante inaguantable pero en guay. Vale, no sé decir cosas bonitas, pero ella sospecha que al menos debo de apreciarla un mínimo, porque cada noche hablamos un ratito sobre el relato a cuatro manos que estamos intentando escribir, y digo intentando porque más bien parece una pelea de " a ver quién escribe el párrafo más complicado para que la otra no sepa seguir". Pero mola. Barri mola.
Un día me dijo que había un concurso de relatos para una tienda de muebles y que ella había participado, que participara yo también. Así que le hice caso. El premio eran mil euros en muebles (que como me toque Heike me echa de casa, porque no nos cabe ni una silla). El caso es que me pasé del límite de palabras al escribir el relato (en el cual, el protagonista tenía que ser un mueble, por cierto), y la chica que lleva la página decidió, ni corta ni perezosa, recortar por donde le apeteció MI ESCRITO, que más bien fue una mutilación con resultado de muerte, y tal cual, lo colgó en la página. Yo me insulté muchísimo, pero bueno, como soy de cabreo rápido se me pasó. No sé, me encontraría con una chocolatina o un cristalito que brillaba. Ni protesté ni ná.
Pero ahora que sé que con ese relato no me voy a forrar, ni ser famosa y que ni siquiera voy a ganar muebles que revender en el ebay, lo cuelgo aquí. Que tengo el blog abandonado con tanta mierda y tanto Twitter.
Por cierto, estoy haciendo un post con los mejores tuits con los que me topo, hay gente que escribe auténticas maravillas en menos de 140 caracteres, deben de tener cerebros inmensos, me los imagino así

Bueno, mientras tanto, y para no tener el blog tan abandonado, os pongo el relato del que os hablaba, el del mueble, a ver qué os parece.
"Al morir la abuela, vendimos su pequeño piso del barrio más periférico de la ciudad, allí donde estuvo una vez el centro de la misma, y sacamos en una tarde todas sus pertenencias de la casa. En una tarde, lo que quedaba de la abuela, ya no estaba. Excepto aquel mastodonte al que ella llamaba "mi armario".
Si ella hubiera vuelto de entre los muertos y hubiera sabido que nos daba igual si hacían leña de él, se hubiera vuelto a morir... porque la abuela tenía tres cosas inamovibles en su vida; la foto de mi difunto abuelo sobre la tele, las horquillas de su moño y el monstruoso armario de madera oscura y brillante, con rocallas en semirrelieve fijas sin piedad en unas pesadas puertas desprovistas de gracia alguna.
Nadie supo jamás ni cómo ni cuándo se metió ese armario descomunal y centenario, con cerraduras -antaño doradas- en cada puerta, en aquella casa tan pequeña, pero lo cierto es que tuvimos que forzarlo y romperlo para sacarlo por partes. Habíamos vaciado cajones, altillos, y desalmado al pobre mueble, le arrancamos hasta la dignidad. Y todo aprovechando que la abuela, su única defensora, ya no estaba, mal que nos pesara.
Llegué la primera aquella última tarde a la casa, lo único que la decoraba era el armario desnudo y algo cojo, en la habitación de los abuelos. Mi prontitud podría parecer fortuita, pero no lo era. Había ido antes que mis tíos no para prepararme a cargar con “el armarito”, sino para despedirme de la abuela… y lo que quedaba de ella, fuera lo que fuera, estaba allí, entre los listones de ese armario horrible.
Sin embargo no esperaba yo que fuera a ser la historia tan literal, ni que al rodearlo con lágrimas en los ojos y rozar con los dedos lo que quedaba de la bestia, éste dejara caer como un río bravo, cientos de sobres amarillentos y ajados.
Al pobre le pesaron tanto los secretos que se rindió, dejándome ver su ingenioso doble fondo –buen truco, yaya- lleno de cartas. Él fue quien quiso contarme, ahora que su dueña no podría nunca reprenderlo, que sobre la tele hubo una foto de mi abuelo, sí, pero la imagen que mi abuela amó fue la de Julia, la misma que juraba con letra serena en cada misiva que “cada noche de mi vida, me duermo pensando que nunca sabré cómo es despertar contigo, Anita”.
Barri, saluda!
33 impertinencias:
Muy muy muy bonito. Tienes mucho talento. Me recuerda a un corto que había por ahí con una historia semejante.
En cualquier caso, no sé cómo será el nivel del resto de los relatos, pero desde luego el tuyo es excelente.
Rocalla es una palabra que siempre me ha gustado y he querido utilizar.
Guau. En serio Barbi, guau.
No me esperaba el final y me encanta el estilo de escritura, me ha encantado la historia, señorita :3
Y a ver si pones ya el twitter-post hombrecoñoya!
No estaría yo tan seguro de que este relato no gane.
Yo, desde luego, lo premiaría.
Me ha encantado, Barbi
Soy Barri y memocionao. Me he vestido de largo solo para agarrarme la falda, así como salida de una novela de Jane Austen y hacer(te) genuflexiones, pero con la cabeza bien alta, eh? Eso no lo hago yo ante cualquiera. Véanse la gratitud y emoción manifiestas.
Perfecto.
Japi, te lo repito. Me ha gustado un montón. De verdad. Cada vez que te veo escribir me entran ganas de intentar algo remotamente parecido. Pero no me sale. Quizá por eso hago fotos.
Me ha gustado la forma de condensar los sentimientos en tan pocas líneas, y el inesperado final.
Te mereces que te premien con un sillón orejero por lo menos.
La imagen no se ajusta a mi persona: no fumo y tiro más bien a arreptilado (en mi familia tenemos lengua de víboras).
Mola.
Pues yo no te adoro ni nada...
Buen relato, si señó!! Cuelga alguno más, que sabe a poco
Bueno, bueno, bueno... Barbi tiene dotes para la literatura, quién lo iba a decir. Va a ser verdad que para escribir bien hay que tener mala leche.
Me ha gustado muchisimo! me llevé una buena sorpresa con el final. Genial.
Felicidades!
No me esperaba que supieras escribir así... Final inesperado, de los que me gustan..., pero ahora tengo una duda ¿qué pasó con Julia? ¿murió joven? ¿se casó con el primo tercero del difunto abuelo y estuvieron condenadas a verse en las comidas familiares? ay
Hey!
Acabamo de descubrir este blog por mi hermana. Sólo quería decirte que está muy bien, y que ya quisiera yo saber canalizar mi mala leche de una forma tan elegante como la tuya (yo soy más de decir palabrotas al azar).
El relato es genial: es increíble cómo en tan pocas palabras consigues que entremos en ese armario. ¡Sigue así, que el mundo necesita escritores buenos como tú!
¡Me encanta!
No abandones el blog eh?
Twitter no es lo mismo...
El final no me ha llegado, Barbi, y así te lo digo. Yo hubiese esperado que del armario hubiese caído la dentadura postiza del abuelo y el acta de matrominio civil celebrado en tiempos de la República y anulado posteriormente...pero bueno es que a mi me gustan los desenlaces clásicos...Aunque ultimamente (holaa Barri:) una escritora irlandesa con nombre de perrita callejera me tiene turulato.
Pero... pero... Te lo cortaron?? Cómo que te lo cortaron? Directamente? Si la última frase es la clave del relato! ¬¬ Qué gente...
(creo que no te enfadaste porque así seguro que Heike no te echa la bronca por llevar más muebles a casa xD yo me habría mosqueado un montón!)
Hombre, políticamente triunfal porque es así como progre, pero a mí que me vas el género negro habría puesto algo así como que ''nunca sabré cómo es despertar contigo, Jose Luis", y así la nieta descubre que su abuela sabía de la infidelidad recurrente de su abuelo y que se lo cargó ella sin que nadie nunca se enterara de nada. O, como queda el final abierto, en realidad te deja con la duda de si lo sabía pero no hizo nada, o lo sabía y se lo cargó.
El efecto de que se lo cargó lo habría introducido con una frase más en el momento que habla del abuelo y chimpún.
Pero claro, cada uno tiene su estilo ^_^
¡Precioso! y en 6 párrafos. Hay q tener una habilidad narrativa especial, como la de los antiguos y anónimo romanceros del siglo XIV, para condensar una historia en tan corto espacio.
Enhorabuena a Barri y a vos, pequeña.
P.D. Con permiso de las autoras lo imprimiré para divulgarlo por algún rinconcito imprimiendo al pie la web de donde lo saqué así como preámbulo aclaratorio. Vamos el post entero.
Leído de nuevo y me he dado cuenta de que "Barry" solo saluda al final (es lo q me ha confundido, jejeje, las horas)
sorry por mi confusión, ahora sé q no es la coproducción de Barby-Barry, sino una historia perfecta en 6 párrafos de puño y letra asegurado con mano en el fuego de Barbijaputa, jejejeje
Aprendi mucho
Hola, C. Maltés, necesito saber quien es esa irlandesa.
Lisístrata, yo he sido la instigadora, tengo un papel al fin y al cabo, no? Es que a las actrices de mi edad no nos ofrecen nada bueno.
Muy bueno, me ha gustado, corto, bien escrito, sin alardes cursis y con una bonita historia.
Como duda, me choca un poco lo del pequeño piso en el barrio más periférico de la ciudad, allí donde una vez estuvo el centro de la misma... Es raro que el pequeño piso de toda la vida estuviera en el barrio más periférico y más raro que fuera antes el centro (normalmente sería al revés). Dirás que mira que me da por fijarme en cosas raras...
Nota: no soy anónimo, más bien olvidadizo, hasta de elegir una identidad...
Me gustó muchísimo el relato cuando lo leí. Aunque ya te dije que ese relato de abuelas lesbianas no iba a comerse nada en la tienda de muebles tan pija :) tenías que haber escrito algo sobre el bolso de gucci olvidado al lado de una copa de dom perignon.
entonces habriamos ganado algo para amueblar el salón del desayuno
Señorita Japuta: Me he enganchado monumentalmente de su blog, en más o menos tres días me lo he leído de pies ha cabeza. Me ha encantado, y me he reído como no puede imaginarse (también se me ha escapado alguna que otra lagrimilla... pero detalles). Quiero que sepa que la voy a seguir acosan... siguiendo, quiero decir, porque su humor es francamente encantador.
Atte: Iba a poner un nombre gracioso aquí que tenía claro cuando empecé a escribir esto, pero se me olvidó. Sufro de memoria a corto plazo, sorry :)
Atte 2: Loreceroimaginación.
S U B L I M E. El texto no es nada de el otro mundo, pero está muy bien escrito..pero el final..bff, genial. A mi también me gustan las mujeres, pero a parte de eso, es de esos finales que te llegan.
Me encanta tu forma de escribir y de encontrar las palabras adecuadas para cada momento.
Mola Tia, pero no maces kaso en twitter
Me he quedado con las ganas de saber como termina la historia ...
Precioso!!
Me ha encantado y que de "sopetón" me ha cogido el final!
Vengo remitida desde Ambiente G, pero ya que estoy aquí creo que me quedo!
y por qué esto no lo he leído yo antes??
Moraleja: la abuela ha salido del armario.
Me ha gustado bastante. ¿Pensáis publicar el soneto? Un saludo.
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