23/6/10

La cena anual

Esta noche he estado en la cena anual que hacemos las compis del colegio, donde normalmente me río mucho porque cada una cuenta sus aventuras en sus trabajos. Las que siempre van fijo son; una maestra, una fisioterapeuta (las anécdotas de ésta suelen ser con gente desnuda y claro, más jugosillas), una higienista dental, una escultora (sí, al parecer se puede vivir de eso hoy en día) y yo.

La conversación de hoy ha sido algo así:

Maestra: Estoy bien, bueno ahora mejor que llega el verano claro. Pero he pasado mesecitos en los que soñaba que prendía fuego al colegio, y no eran pesadillas, eh?

Higienista; Sólo a ti se te podía ocurrir estudiar magisterio. ¿No veías las caras de amargadas de nuestras profes o qué?

Barbi; Yo seguro que castigaba a las marisabidillas sólo por ser marisabidillas.

Fisioterapeuta; Bueno, la verdad es que castigando pasajeros eres una crack. ¿Cómo te va?

Barbi; Ah, no os lo he dicho, claro... ya no soy auxiliar de vuelo. Lo he dejado.

Todas; ¿¿¿Cómo???

Barbi; Pues cuando me ha tocado volver, les he dicho que no, que no iba a volver más.

Todas; ¿Pero por qué? ¿Has encontrado algo mejor? NO HAY nada mejor!

Barbi; Bueno desde fuera se ve muy bonito y tal, pero...

Todas; ¿Dónde estás ahora? ¿De alta ejecutiva en Microsoft? ¿Te ha tocado la lotería? ¿Conseguiste preñarte de un jeque como siempre habías querido?

Barbi; No, no... de hecho estoy trabajando en una tienda de ropa.

Todas: ...

Barbi; En la boutique de DiseñadorHortera.

Todas; ....

Barbi; No me pagan mucho, la verdad.

Todas; ...

Barbi; Y mi horario es un poco una mierda.

Higienista; ¿Has pasado de volar por países exóticos, ganando una pasta, estando en hoteles de cinco estrellas y bebiendo caipirinhas por vender ropa en una tienda?

Barbi; Bueno, simplificando, sí.

Maestra; ¿Estás en una secta?

Barbi; De momento no.

Escultora; ¿Alguien te está obligando? ¿Te están presionando? ¿Amenazas?

Barbi; No, lo decidí yo sola.

Higienista; ¿Te están apuntando en estos momentos para que digas eso? Pestañea dos veces si es sí.

Barbi; No, de verdad.

Fisio; Explicánoslo con rotuladores de colores, que no lo estamos entendiendo.

Barbi; Bueno, después de estar mudándome de ciudad cada seis meses, saliendo de casa a las 12 de la noche porque estando de guardia podía salir un vuelo de 16 horas, pasando del invierno al verano en menos de 8 horas y viviendo días de 24 horas y noches de 36, aguantando una política de empresa neonazi donde el brillo de labios no podía desaparecer bajo ningún concepto y la raya de ojo no podía salirme torcida, además de lidiar con mi pobre tripa que empezó a quejarse de tanto trasiego y mi estado de ánimo que cambiaba más que el de Pili la bipolar (así llamamos a nuestra tutora de entonces), decidí que igual lo más sano era dejarlo.
De hecho desde entonces mi tripa es una tripa normal, ya no habla, ni da punzadas, ni se hincha, ni implosiona... y voy al curro contenta, sin presión, sin estrés, sin miedo a despeinarme... ahora tengo menos dinero, pero no estoy a 8mil km si pasa algo en casa, ni tengo que pirarme al otro pico del mundo cuando tengo algún problema que resolver aquí. De hecho ahora tengo menos dinero, pero me lo gasto contenta.

Todas; Bueno, a ver... DiseñadorHortera tiene cosas chulas.
            Yo tengo un bolso de él. Bueno, de imitación.
            Y trabajando ahí seguro que conoces a jeques!
            Seguro que hasta tienes descuento de empleada, qué envidia.
            Cómo mola tu curro, mucho mejor que los aviones.
            Si, tía, viajar cansa. No te pierdes nada.
            Qué suerte has tenido!
        

PD: Por eso quedo con ellas cada año, claro. (Aparte de por las anécdotas de Fisioterapeuta, que son totales)

17/6/10

Andaluz (First)

Cuando salí por primera vez de casa para vivir fuera de Andalucía, creía que yo tenía un castellano estándar con acento andaluz. Ay, ingenua yo.
A lo largo de los años, aún digo cosas que sólo me entenderían en mi ciudad, ni siquiera en toda Andalucía lo harían, aunque es cierto que ya voy captando qué dichos, frases, palabras o giros son de mi tierra y cuales nacionales.

Desde que vivo fuera me paso el día traduciendo del andaluz al castellano, por instinto de supervivencia más que nada. Pero el andaluz es tan bonito como cualquier otro:

- Illa, ar favó que he caío las babuchas en tu poyete, que las estaba oreando aquí...
(- Vecina, por favor, podrías darme las zapatillas de estar por casa que se me han caído en el alféizar de tu ventana, es que las estaba aireando aquí arriba)

- Se va a tener que poné ya a plan, porque la chicha se le cae por los dos laos ya, di que no!
(- Ella va a tener que someterse a un régimen de adelgazamiento, porque ha engordado visiblemente, ¿no opinas tú lo mismo?)

- Y me dice el polla; "no ni ná, tú a ti lo que te pasa es que sombrerito de paja, ni pal sol ni pal agua" y le digo yo; "Me vas a comer el nai en dos tiempos, a mí no me diga tú delicá, eh?"
(- Y entonces el hombre me dijo; "que sí, que lo que te sucede a ti es que eres muy remilgada" y le dije yo; "Hazme un cunilingus lentamente, y por favor, no me llames remilgada")

- Tira por coño ya esos citratos, que están maníos, te va a dar un flato y los vas a terminar devolviendo.
(Deshazte para siempre de esos regalices que están caducados, te vas a sentir mal y vas a terminar vomitándolos)

- Enga ya, ¿ji? Tú na más? Pero si estaba to empercochao! ta tirao aquí lo más grande de la vida escamondádolo tó, no?
(¿Me hablas en serio? Y lo has hecho tú solo? Pero si estaba todo sucísimo! Te ha debido de costar mucho tiempo limpiarlo todo, no?)

- Avíate, qué tostón! cha pa ya...
(- Hala, qué pesado! Desplázate hacia otro lado)

- Que no de qué? Vianca la buela ara mismito.
(¿Cómo que no? Voy a casa de la abuela ahora mismo)

- Le he porfiao a Pepito que Luisito había estao en América y ar finá ¿qué? que mañana por la mañana.
(He mantenido una discusión con Pepito sobre si Luisito había estado o no en América, y al final ¿sabes qué? que no ha estado nunca).


Ojalá llegue un día en que el andaluz sea un idioma.

12/6/10

Las edades de Barbi

A mí me gusta leer. Me encanta. Orgasmeo.

El ir y venir al curro, que es una hora, la paso leyendo. Y la hora y media de comida que tengo en el curro, me escaqueo de posibles cafés con compañeros para irme a una cafetería sola a leer. Y no es que no me gusten mis compis, que me encantan, pero si tengo que pasar una tercera parte del día con ellos, me parece razonable que esa hora y media la pase haciendo algo que me evade lo suficiente como para que mi jornada se parta en dos mitades muy diferentes. Para cuando vuelvo a la boutique, me he relajado tanto, que estoy nueva para la batalla.

El caso, es que el otro día, cenando con Heike y Primor, H me dejó tres libros; "Castillos de cartón" de Almudena Grandes, "Wilt" de Tom Sharpe y "Las edades de Lulú" también de la Grandes. Heike, muy seria, cogió Las edades de Lulú y me advirtió:

- Barbi, éste no es un libro para el metro. Éste mejor, lo lees tranquilita en tu casa y te tocas a gusto.

Heike como es vasca tiende a hablar con alto impacto, pero yo ya estoy acostumbrada. De hecho no le hice caso y tras leerme "Castillos de cartón" (que todo aquel que no entienda la relación amorosa entre tres personas, debe leerlo) y "Wilt" (que me hizo pasar ratos de vergüenza cuando tenía que aguantar la risa en el bus o en la cafetería porque es absurdamente genuino), empecé con "Las edades de Lulú" en el camino al trabajo.

Lo abrí en el bus y, nada más empezar, hay una escena de sexo paralizante entre dos hombres que me dejó ojiplática. Aunque claro, es Almudena Grandes, tenéis que entenderme, ella puede escribir un libro sobre diferentes tipos de mierda que yo lo compraré, lo leeré ávidamente e intentaré conseguir que me lo autografíe, porque así soy yo con la Grandes: muy fan.

El caso es que entré en la boutique con la imagen del pavo a cuatro patas siendo sodomizado grabada en la retina (yo soy muy de empatizar con lo que leo, que ayer terminé Castillos de cartón y me llevé el resto de la noche pocha). A la hora de la comida, aquello pasó de castaño a oscuro (o como diría mi ex compi de piso peruana; "se tornó de castaño castaño a castaño oscuro). Comí y me pedí una light, saqué el libro y empezó la función.

Había frases tan bien construidas, rasgos de los personajes tan bien descritos, movimientos y escenas tan perfectamente coordinadas, que visualicé todo lo que leía durante páginas y páginas. El protagonista alzando, acariciando, lamiendo cada parte de Lulú, veía perfectamente sus pezones poniéndose erectos de excitación, casi me daba vergüenza visualizar cómo las braguitas se le humedecían, pero la pasión era tan exacerbada que me sorprendí a mí misma respirando cada vez más deprisa, totalmemte inclinada sobre el libro. No podía dejar de leer, quería poder hacerlo más deprisa, contenía el aliento a veces, esperando que llegara el momento en que aquello terminara, que el orgasmo llegara por fin, porque se me iba el aire de los pulmones. Cerré el libro de sopetón cuando me di cuenta de que estaba en un lugar público, que me quedaban diez minutos para entrar a trabajar y que tenía unas ganas incontenibles de tirarme a alguien. Daba igual a quien, pero a alguien! Dior, qué calentón más tonto. El más tonto de mi vida. Y eso que los he tenido tontos. Y mira que he leído escenas de sexo en miles de libros, mucho más morbosas, más inquietantes, más maduras que la que leía... pero no sé qué me ha pasado, que me han dado ganas de entrar en la tienda y decirle a mi jefe que me llevara al despacho y me hiciera un apaño rapidito que yo así no podía currar.

Creo que estoy en celo.
Y creo que no voy a poder leer ese libro en estos momentos.
Y creo que... voy a hacer un par de llamadas urgentes.

7/6/10

Frases de clientes

Ya sabéis que tengo una falsa moleskine donde apunto las patinadas mentales de mis amigos y de incluso pasajeros, cuando trabajaba en el aire. Pues bien, ya tengo una buena recopilación de frases de "clientes" y de "clientas" de la boutique, mi trabajo de transición también aporta cositas para que yo postee.


"Clientes"

Cliente -¿qué talla cree usted que puedo tener de pantalón? (sí, amigos, los hombres no saben qué talla usan).
Barbi -Pues, calculo que una 46.
C -¿Y eso cómo lo calcula usted?
B -Con un algoritmo que me han enseñado (guiño, broma, guiño).
C- Madre mía, luego dicen que dependiente puede ser cualquiera.
B - ........


Cliente - Quería hacerle un regalo a mi mujer y había pensado en un Lufá.
B - ¿Un qué?
C - Un lufá...
B - Yo no sé qué es eso, señor.
C - Sí, hombre, usted tiene que tener varios.
B - Yo juraría, así haciendo memoria rápidamente, que no tengo ningún lufá.
C - Sí, verás, es como una bufanda pero tapa menos.
B - ¿Un foulard?
C - Correcto.


Barbi - ¿Le puedo ayudar?
Cliente - No. Sí. No, vamos, sí, pero estoy mirando.
B - ¿?...
C - Quiero decir... que vamos, sí, pero a lo mejor no, porque no sé si voy a saber o no lo que quiero, quiero decir lo que busco. Así que, bueno sí, de hecho podría echarme una mano, pero vamos ahora mismo no, porque estoy mirando.
B - ... Podría ayudarle, o podría no ayudarle, vamos, que todo depende, de si... vamos... de si quiero, que diga, de si sé lo que... vamos que no, que me voy adentro a deshacerme el nudo cerebral que me ha provocado esta conversación.


Cliente - Señorita puede venir? (Desde el probador)
B - Sí, claro.

Meto la cabeza por la cortina del probador y el maromo está en calzoncillos.

C - ¿Puede traerme algo de ropa para probarme?
B - Quizás debería haberla cogido antes de desnudarse, pero bueno, que es sólo una opinión mía, eh?
C - ¿Es así cómo lo hacen los demás?
B - No, para nada... pero una cosa ¿podemos reproducir esta conversación de nuevo mientras lo grabo en vídeo? Es que nadie me va a creer luego.



"Clientas"

Clienta - Esta blusa azulona verdosa no me gusta, tiene el mismo color que las moscas de la mierda.

Clienta - Señorita, ¿cómo se llama usted?
B - Barbi.
C - ¿Y de dónde es?
B - De Barbicity.
C - Lo sabía, se lo estaba diciendo a mi marido, porque tenemos una villa en una de las playas de Barbicity, y habla usted igual que nuestra señora de la limpieza de la villa.
B - Y usted debe de ser asturiana, porque tiene el culo como las vacas de los anuncios de la leche.

Clienta - Tengo la talla 38, pero este vestido es la 42.
B - Pues le queda como un guante.
C - Pues me parece que está equivocado el tallaje.
B - No lo creo, mire, la 38 es ésta. (Le enseño otra visiblemente más pequeña)
C - Pues mira, me lo voy a llevar, pero corta la etiqueta que dice "42", que está equivocada.
B - ... Bueno yo si quiere usted la corto, pero vamos, que si en este vestido tiene la 42, no significa que en otro no pueda tener la 38, el tallaje está bien, sólo que es diferente.
C - Pues eso, que está equivocado. Así que córtala, por favor.
B - Pero que no está equivoca...
C - Una 42 yo, qué fallo tan gordo en una tienda como ésta...
B - Sí señora, ahora se la corto, no sé cómo ha podido pasar, es una confusión muy molesta, la verdad. No se preocupe que daré el parte correspondiente al mismísimo DiseñadorHortera, pedazo de oligofrénica irrecuperable.

Clienta 1 - ¿cuántas horas llevamos de tienda, Cuca?
Clienta 2 - Pues, mira yo diría que 3, o sea, to-da-la-tar-de.
Clienta 1 - Por eso lo decía, porque no estoy cansada, estoy su-per-can-sa-da.

Barbi - Son 2900 euros..
C - ¿Tienes alguna preferencia?
B - ¿Perdón?
C - Digo que si prefieres efectivo, VISA, American Express, Diners...
B - Aceptamos todas... mejor tarjeta, porque es una cantidad elevada y es más cómodo.
C - Págale en cash. Que cuente. - a su marido/mayordomo/chófer.
B - Golpéeme además con un atizador al rojo, que soy un desvergonazada!


Clienta - Ya está bien de mirarla, ¿no? - a su marido, refiriéndose a mí.
Marido - No la estoy mirando. (Y yo creo que era verdad).
C- Ah, ¿no?
Niña - Papá está ligando con otraaaaa - dice canturreando la hija del matrimonio en crisis, mientras pasa el dedo a lo largo de todo el mostrador, la muy psicópata ( y fea, niña fea donde las haya).
Clienta - Mira, hasta tu hija se ha dado cuenta.
Marido - Estáis avergonzando a la chica. (Por mí)
Clienta - Y tú me avergüenzas a mí!
Marido - Vámonos.
Niña - A papá le gusta la dependientaaaa...
Marido - Ana, cállate y no digas tonterías.
Clienta - Nos vamos no, me voy yo. Tú quédate aquí, a ver si ella te aguanta lo que tengo que aguantarte yo.
Barbi - Yo también miraría a todas si conviviera con vosotras dos, y además miraría pidiendo auxilio.


De todas tengo testigos. Excepto del hombre del probador, la única prueba que tengo de aquello son mis retinas desprendidas.